jueves, 24 de enero de 2008

Excavaciones arqueológicas en la iglesia de San Antón (Bilbao)

Con motivo de las obras de restauración y conservación de la Iglesia de San Antón de Bilbao, realizadas entre los años 1998 y 2003, se procedió al estudio arqueológico de su suelo, con resultados muy positivos.
San Antón está enclavada en el extremo sureste de la primitiva villa de Bilbao, justo frente a la actual calle de La Ronda, antiguo camino extramuros recorrido por las patrullas que vigilaban la muralla de la villa.
Asimismo, se situa junto al puente al que ha dado nombre, y que, salvando el curso del Nervión, daba acceso a la urbe a los viajeros que, desde el sur, acudían a ella. Los dos elementos, puente e iglesia, son emblemáticos en Bilbao y forman parte del escudo de la villa.
La iglesia, tal como hoy la conocemos, se construyó a finales del siglo XV, pero bajo su suelo quedarían testigos de anteriores usos y construcciones que hoy han sido puestos al descubierto.
Los vestigios más antiguos corresponderían a dos construcciones fechadas entre los siglos XII y XIII, anteriores por tanto a la fundación de la villa, y cuyo uso parece relacionarse con actividades mercantiles. Los almacenes se ubicarían en lo que hoy son los pies de la iglesia, sobre una importante roca que les serviría de sólido cimiento frente a la fuerza de las aguas de la ría bilbaina.
Tras la fundación de la villa en 1300 por D. Diego López de Haro, el rey Alfonso XI manda construir, en 1334, un alcazar en el solar ocupado hoy por la iglesia, así como delimitar el recinto de la villa con potente muralla. No se han encontrado restos del alcazar, del que aun quedaban restos visibles en 1515, en las excavaciones, pero sí de la muralla que, al parecer, no sólo sirvió de protección contra contingencias de guerra, sino también contra las frecuentes crecidas del Nervión, "vulgo Ibaizabal".
La muralla, en esta zona, no va a durar mucho, ya que será demolida pronto para proceder a la construcción de una nueva iglesia dedicada a San Antonio. Esta será la primitiva iglesia de San Antón, consagrada en 1433, y los cimientos de cuya cabecera han sido descubiertos en estas excavaciones arqueológicas, así como una serie de enterramientos a sus pies. Se trataría de una iglesia de una sola nave y cabecera poligonal
Tanto los restos de la muralla, así como el inicio de los muros de la cabecera de esta primera iglesia, pueden hoy observarse en el interior del actual templo, gracias a una gran cristalera que sirve de suelo al presbiterio del mismo.
Tampoco durará mucho tiempo esta construcción, ya que tan sólo 45 años despues de su consagración se estudiará su ampliación, lo que dará origen a la iglesia actual.
También se han estudiado y recuperado las sepulturas que, bajo el suelo de las naves de la iglesia, fueron planificadas en 1726 y usadas hasta el siglo XIX. Los restos, tanto los de esta última fase, como los anteriores, de la primitiva iglesia, han sido debidemanete incinerados, y conservados en el interior del templo.

2 comentarios:

Jonathan dijo...

Muy interesante el artículo, sigue así ;-)

Anguloscuro dijo...

Muchas gracias, ¡oh gran druida de la sabiduria escondida!
Lo intentaremos ;-P