domingo, 28 de octubre de 2007

Beatificación de 498 religiosos, ¿un acto político?

Hoy se celebra en Roma la beatificación de 498 religiosos, víctimas todos de la acción de las tropas republicanas durante la guerra civil. Sin embargo, no se incluyen en esta lista de religiosos a beatificar a los religiosos caídos del otro bando:
Sacerdote don Santiago Lucus Aramendia, fusilado por las tropas franquistas en Undiano el 3 de septiembre de 1936
Sacerdote don Gervasio Albisu Bidaur, fusilado en Galarreta por las tropas franquistas el 7 de octubre de 1936
Sacerdote don Martín de Lecuona Echabeguren, fusilado en Galarreta por las tropas franquistas el 7 de octubre de 1936
Sacerdote don José Adarraga Larburu, fusilado en San Sebastián por las tropas franquistas el 17 de octubre de 1936
Sacerdote don José Ariztimuño Olaso (Aitzol), fusilado en San Sebastián por las tropas franquistas el 17 de octubre de 1936
Sacerdote don José de Sagarna, fusilado en Berriatua por las tropas franquistas el 20 de octubre de 1936
Sacerdote don Alejandro Mendicute Liceaga, fusilado en Hernani por las tropas franquistas el 23 de octubre de 1936
Sacerdote don José de Otano Mikeliz, fusilado en Hernani por las tropas franquistas el 23 de octubre de 1936
Sacerdote don José Joaquin Arin Oyarzabal, fusilado en Oiartzun por las tropas franquistas el 24 de octubre de 1936
Sacerdote don Leonardo Guridi Arrazola, fusilado en Oiartzun por las tropas franquistas el 24 de octubre de 1936
Sacerdote don José Markiegi Olazabal, fusilado en Oiartzun por las tropas franquistas el 24 de octubre de 1936
Sacerdote don José Ignacio Peñagaricano Solozabal, fusilado en Oiartzun por las tropas franquistas el 27 de octubre de 1936
Sacerdote don Celestino Onaindia Zuloaga, fusilado en Hernani por las tropas franquistas el 28 de octubre de 1936
Sacerdote don Jorge Iturrricastillo Aranzabal, fusilado en Oiartzun por las tropas franquistas el 7 de noviembre de 1936
Sacerdote don Antonio Bombin, fusilado en Laguardia por las tropas franquistas
Sacerdote don Román de San José, fusilado en Etxano por las tropas franquistas el 19 de Mayo de 1937
Fueron la mayoría afines al nacionalismo vasco, pero no sólo ellos cayeron fusilados por el bando franquista, hubo otros.
Y se pretende que creamos que esta beatificación no tiene tintes políticos, sino puramente religiosos.
Cabe en este momento recordar también la figura de Aita Patxi, cuyo proceso de beatificación parece que no corre tanta prisa como éste al que hoy asistimos, y algún otro reciente.

5 comentarios:

Víctor Vela dijo...

Hace poco tuve una discusión acerca de este tema en la que se me argumentaba que los beatos eran mártires de la persecución religiosa, sin más significación política.
La verdad, a mí me cuesta disociar el contenido político del religioso en este acontecimiento, ya que se pasa por un momento de activo debate sobre la Ley de Memoria Histórica y, sobre todo, tras leer ciertas declaraciones de Martínez Camino o de la Conferencia Epicopal en general, presentes en distintos medios.
Según he llegado a leer, el argumento que esgrimen los organizadores eclesiásticos de tal evento es que, los nombres que citas, son mártires pero no de la religión católica, sino del nacionalismo vasco, no ajustándose, para recibir tal reconocimiento, a los restringidos requisitos del martirio.
Amigo, con la Iglesia hemos topado.

Anguloscuro dijo...

Pues no es ésa mi opinión, ya que si nos atenemos al sentido y significado de la beatificación, lo que debe tenerse en cuenta, no es tanto las razones que motivan a los agresores, como la vida ejemplar de quien accede al status de beato.
De otro lado, yo no estaría tan seguro de que fueran mártires del nacionalismo, ya que hay causas bien diferentes en los casos que cito, y creo que precisamente por profesar su religión, fueron sentenciados, ya que el régimen no podía permitir la existencia de religiosos que no fueran fieles al nuevo régimen (recordemos el carácter de cruzada de la guerra), y de no ser por la intervención del Papa, la lista de muertos creo que habría sido mucho mayor.
De la misma forma que a los beatificados no se les perseguía por ser simplemente cristianos, sino por el posicionamiento de la iglesia en la contienda, a éstos se les persiguió por su fe, que no cuadraba con los postulados del régimen.

Anguloscuro dijo...

Hurgando sólo un poco por la red encuentro este otro ejemplo, creo que habría muchos más por todo el territorio peninsular:
http://www.redescristianas.net/2007/10/28/un-martir-que-no-sera-beatificadomanuel-francisco-riera/

Víctor Vela dijo...

Efectivamente anguloscuro, a eso es a lo que iba en mi debate.
Según he oído, se ha descartado a aspirantes a la beatificación que fueron contrarios al movimiento nacional durante la contienda.
En este caso, lo fácil es deducir cierta tendencia del episcopado español a rechazar lo que se ubica en un bando ideológico indistintamente de sus méritos religiosos.
¿Qué es lo que tenemos ante nosotros con esta acción?. Desde mi punto de vista, algo que sobrepasa las fronteras de lo religioso para adentrarse en el terreno de lo político, los argumentos que cito en el anterior comentario nos hablan de ello.
Posiblemente se trate de una contraofensiva a la Ley de Memoria Histórica maquillada de eso que llaman "testimonio de reconciliación", concepto, que por otra parte, yo no veo por ningún sitio si existe tal parcialidad en la elección de los candidatos.
Un saludo.

P.D.: Lo de mártires del nacionalismo no es una opinión mía, sino de los organizadores de las beatificaciones, quizá me expresé mal.

Anguloscuro dijo...

Efectivamente Victor, bajo estos planteamientos se esconde, básicamente, la concepción de la guerra civil del 36 como una guerra santa, una guerra de religiones, de ateos contra católicos.
Por eso, quedan fueran de la beatificación los que no apoyaron la cruzada, no murieron por su fe, pues sólo los que apoyaron la siblevación militar, guerra santa, defendieron su fe católica.
Y lo más preocupante es que estos planteamientos, que habían permanecido ocultos durante algunos años, cada vez abundan más. Vaya, que se están soltando el pelo.
Nunca pensé que lo de los mártires nacionalistas fuera tu opinión. Te explicaste perfectamente.
Un saludote.