viernes, 31 de agosto de 2007

Vuelta de vacaciones

Pues ya estamos de nuevo aquí, tras un un buen mes de descanso. Ha sido, además, un tiempo bastante productivo.

He podido conseguir en la Biblioteca Publica de León algunos artículos que estaba anhelando desde hace años, y he encontrado, por fin, en una librería de antiguo del mismo León, la biografía del Conde Ponce de Cabrera, de Fernández Xesta, que también llevaba años intentando conseguir. Espero hacer un artículo con la vida de este conde, origen del linaje Ponce de León, y que tanta relevancia tuvo en la vida zamorana y sanabresa del siglo XII.

Por otra parte, he encontrado dos nuevos testimonios históricos de la práctica de la captura de toros con perros en Burgos, y que ya he intercalado, fotos incluidas, en el artículo correspondiente.

Me he topado, en un artículo de D. Augusto Quintana Prieto, con la constatación de la pertenencia, al menos durante algún tiempo, de Turienzo de los Caballeros a la orden del Hospital. Tema del que hablaba en el artículo de "Símbolo esotérico y la Religión de San Juan de Jerusalén" y que tendré que retomar.

He podido visitar Herrera de Pisuerga y tomar unas fotos, que por otra parte, y para ser sincero, no dicen demasiado, de los recientes hallazgos arqueológicos que comenté, no hace mucho, en un artículo, y que ya he incluído en el mismo.

He tenido ocasión de visitar el Alcazar de Segovia, y comprobar cómo el tema de los Alfonsos, Reyes de España, tiene más miga de la que pensaba, pues en una de las salas, donde aparecen los retratos de los distintos monarcas hispanos, se puede comprobar cómo a partir del Alfonso sexto, la lista se nos complica, y es que se incluye en la misma, como Alfonso VII, al que nosotros conocemos como Alfonso I (de la monarquía aragonesa) el Batallador, esposo interino de la reina Urraca de León, y no al Emperador, como cabría esperar. ¡No somos nada!

En fin, una pena que hayan terminado las vacaciones, y que hayan sido tan cortas.

2 comentarios:

Sophya dijo...

Puede ser que al casarse con Urraca de Castilla y León tomara el nombre en Castilla de Alfonso VII, aunque la unión de los dos reinos no fué efectiva debido a la resistencia de los castellanosleoneses que preferían al hijo del primer matrimonio de Urraca y Raimundo de Borgoña, y que de hecho reinó por esos lugares con el nombre de Alfonso VIII.Él Batallador se hizo llamar: «Rey y Emperador de Castilla, Toledo, Aragón, Pamplona, Sobrarbe y Ribagorza». Emperador, amparado en la teoría política que concede el imperio al que domina tres o más reinos. ¿Sabias que el matrimonio se llevaba tan mal, que el Batallador llegó a dar a la Reina verdaderas palizas que incluian la reclusión en las mazmorras? Bueno no se puede esperar nada de un hombre que dijo «Un verdadero soldado debe vivir con hombres y no con mujeres».
Es muy curioso el reinado que ambos hermanos tuvieron , es decir ALfonso I el Batallador primero y Ramiro II el Monje después.

Anguloscuro dijo...

Sophya, creo que el ordinal se debe a los intereses de la monarquía que puso los cuadritos en el Alcazar, creo que tiempos de Carlos I. Ten en cuenta que con los Reyes Católicos volvieron a fusionarse los reinos de Aragón con Castilla, y lo del Batallador probablemente se consideró como un interesante precedente.
Me parece que te has liado con los Alfonsos, ¡no me extraña!. El hijo de Urraca y Raimundo de Borgoña es hoy conocido como Alfonso VII el Emperador, coronado como tal en 1137 en León.
Como curiosidad, y ya que ayer hablamos de los templarios, el Batallador dejó sus reinos a los Templarios, pero el testamento nunca se formalizó.
Cordiales saludos Sophya.